Una dieta adaptada a ti y a tu cuerpo

Durante años, decenas de dietas y fórmulas milagrosas se abrían paso con la finalidad de convertirse en una solución definitiva a cualquier problema relacionado con la alimentación. Por suerte, en la actualidad contamos con métodos cada vez más avanzados que nos permiten realizar una dieta adaptada a nuestro cuerpo y a nuestro estilo de vida. Además, estas dietas personalizadas siguen un razonamiento científico y son realistas, por lo que resulta fácil convertirlas en un hábito saludable del que no querrás prescindir.

¿Cuáles son los profesionales a los que debes acudir?

Dietista-nutricionista

Los dietistas y nutricionistas se convertirán en tus aliados para empezar la dieta y te ayudarán a continuarla. Acude a estos especialistas si eres una persona sana que quiere empezar a cuidarse y llevar una correcta alimentación.

Te ayudará a:

  1. Perder peso de forma controlada y a mantener hábitos alimentarios saludables.
  2. Controlar alteraciones del metabolismo: diabetes o hipertensión.
  3. Resolver problemas nutricionales: obesidad.

Endocrinólogo

El endocrinólogo es un médico especializado en enfermedades de las hormonas, el metabolismo y los problemas nutricionales. Acude a este especialista si te encuentras ante un problema grave o de difícil solución.

Te ayudará en casos como:

  1. Problemas en el sistema endocrino: hipotiroidismo.
  2. Trastornos graves del metabolismo: diabetes, osteoporosis o hipertensión.
  3. Problemas nutricionales de más difícil solución: obesidad o desnutrición.

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Estudios y test existentes

¿Sabes en qué consiste y cómo funciona un estudio nutricional? ¿Cuál es la diferencia con un test para detectar alergias alimentarias?

Estudio nutricional

Si queremos adelgazar con eficacia, conseguir nuestros objetivos y mantenernos en nuestro peso ideal, no hay nada más importante que un estudio nutricional completo que nos ayude a determinar nuestra situación física y mental, así como nuestros antecedentes clínicos y nutricionales. Además, para el correcto desarrollo del estudio nutricional y alcanzar el éxito siempre deberán tenerse en cuenta cuáles son nuestros puntos débiles y cuáles son nuestros alimentos favoritos.

¿Cómo funciona?

Antes de empezar a seguir unas pautas determinadas, lo más importante es conocer tu cuerpo y tu estilo de vida en profundidad. Para conseguirlo, los especialistas en nutrición te realizarán un estudio completo consistente en:

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Recogida de datos para poder calcular tu peso ideal

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Valoración de los hábitos alimentarios

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Primeras recomendaciones nutricionales y dietéticas

Una vez obtenidos estos datos, y debido a que es necesario estudiar cada caso individualmente, el nutricionista desarrollará una dieta totalmente personalizada y adaptada a ti. Será en la siguiente visita donde te expliquen la dieta en profundidad, así como pequeños trucos y recetas que te ayudarán a hacer más fácil la adaptación. En las próximas visitas (durante los controles periódicos) podrás resolver dudas o adaptar la dieta según los cambios que notes en tu cuerpo.

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consejo

Recuerda que estas dietas no son solo una nueva forma de cuidarte y alimentarte, sino que acabarán por convertirse en un estilo de vida que querrás seguir manteniendo. Date tiempo para habituarte a tu dieta y verás cómo, de forma fácil y saludable, mantienes tu peso ideal casi sin esfuerzo.

Test para detectar alergias alimentarias

Si, por otra parte, lo que deseas es detectar determinadas alergias alimentarias, ahora contamos con pruebas de gran eficacia que nos ayudan a determinar si nuestro organismo reacciona de forma adversa ante determinados alimentos, como el gluten, la lactosa, la proteína de la leche de vaca o la fructosa. De hecho, debes saber que éstas son las únicas alergias diagnosticables de forma eficaz. Existen diferentes métodos para detectar estas alergias alimentarias, incluida la celiaquía (aunque ésta, en realidad, se trata de una enfermedad). Te explicamos en qué consiste cada una de ellas y cómo detectarlas.

Lactosa y fructosa

¿Qué son?

Se trata de dos tipos de azúcares. La lactosa es el azúcar de la leche, mientras que la fructosa es el azúcar de la fruta (y otros alimentos como cereales, la caña de azúcar o la miel).

¿Cómo detectar una intolerancia?

  1. Test de aliento de hidrógeno espirado (TAHE). Consiste en la medición del hidrógeno en el aire espirado después de administrar lactosa o fructosa. Si no son metabolizadas por el cuerpo, las bacterias de la flora intestinal producirán hidrógeno que podrá ser detectado en el aliento.
  2. Prueba de sangre. Si nuestro cuerpo metaboliza correctamente la lactosa o la fructosa éstas se convertirán en glucosa (medible a través del torrente sanguíneo). Este análisis busca, por tanto, la presencia de niveles normales de glucosa en sangre tras la ingesta de lactosa o fructosa.

Gluten

¿Qué es?

El gluten es un conjunto de proteínas que encontramos en la harina de cereales como el trigo, el salvado o la avena.


¿Cómo detectar si sufrimos celiaquía?

Dado que un test sanguíneo no es suficiente por sí solo para saber si somos celiacos o no, si observamos unos síntomas previos muy claros (como dolor abdominal, fatiga, náuseas o pérdida de peso inexplicable) lo mejor es realizarse un estudio endoscópico y una biopsia para obtener un resultado definitivo.

10 verdades y mitos sobre la alimentación

¿Es verdad que mezclar hidratos de carbono y proteínas engorda? ¿Mejoran las ostras nuestra actividad sexual? ¿Y qué hay de mejorar la calidad del semen con una buena alimentación? Ponemos a prueba tus conocimientos sobre alimentación y nutrición con 10 verdades y mitos que no puedes perderte.

¡Verdadero!

De pie no solo podemos llegar a comer un 75% más de calorías, sino que, además, cuando estamos sentados hacemos mejor la digestión porque comemos más despacio, masticamos correctamente y tragamos menos aire.

¡Falso!

No comer bien durante el día nos lleva a ingerir más calorías durante la cena y, por lo tanto, a superar la necesidad calórica y engordar. El problema, no obstante, es no llevar una correcta alimentación a lo largo del día y el hecho de cenar de más, no la hora a la que se haga.

¡Falso!

Una dieta variada y equilibrada aportan la suficiente cantidad de vitaminas y minerales que necesitamos. Además, en personas sanas no está demostrado que tomar vitaminas mejore síntomas como el cansancio o el apetito. Sin embargo, un aporte extra de vitaminas de forma puntual y recomendada por un médico puede ser beneficiosa para suplir ciertas carencias que podemos tener a causa de la alimentación actual.

¡Falso!

Lamentamos decir que no existe ninguna demostración científica que avale esta afirmación. Pese a su aporte de vitaminas A y D y minerales como magnesio, yodo, potasio y fósforo, no aporta ninguna propiedad estimulante más allá de su semejanza con el órgano sexual femenino.

¡Verdadero!

Qué comemos tiene la misma importancia que la cantidad, la frecuencia y la forma de preparar los alimentos que ingerimos. Escoge alimentos variados y nutritivos y podrás permitirte un lujo de vez en cuando sin problema.

¡Falso!

La dieta disociada, que consiste en no mezclar proteínas con hidratos de carbono, no solo no tiene una base científica sólida sino que, además, es muy difícil de aplicar. ¿Cómo separar los hidratos de carbono y las proteínas de alimentos como las lentejas o el pan? Además, tampoco está demostrado que separar la ingesta de proteínas e hidratos resulte eficaz.

¡Verdadero!

Los malos hábitos alimentarios (además del alcohol, el tabaco y las drogas) afectan notablemente a la fertilidad, reduciendo tanto la calidad como la cantidad de espermatozoides. Tomar alimentos antioxidantes, por el contrario, es una de las mejores formas de obtener un esperma de mayor calidad.

¡Falso!

No solo no tienen tanto hierro como creemos, sino que, además, el poco que contienen no se absorbe bien por nuestro organismo. Algunos alimentos que aportan una cantidad considerable de hierro son el huevo, la carne roja o el marisco con limón (la vitamina C ayuda a absorber el hierro). En cualquier caso, si sufres de anemia recomendamos que acudas a tu médico para que pueda orientarte mejor sobre qué alimentos deberías tomar.

¡Verdadero!

Se recomienda no comer carne cruda de vacuno o cerdo ni pescados o mariscos sin cocinar durante el embarazo, ya que existe riesgo de transmisión de agentes patógenos (como la salmonella o la toxoplasmosis) que pueden provocar infecciones más severas, tanto en la madre como en el feto.

¡Falso!

Estos alimentos, para compensar el sabor que pierden cuando se les reduce la cantidad de grasa, suelen incluir mayores cantidades de sal, azúcar y almidón. Además, tendemos a creer que son alimentos más sanos, por lo que acabamos comiendo una mayor cantidad y, en definitiva, más calorías respecto a la versión normal del producto.

Referencias bibliográficas

Ministerio de Sanidad – Unidad de nutrición: http://www.salud.gob.ec/unidad-de-nutricion-guias-y-manuales/
Harvard School of Public Health: http://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/
United States Department of Agriculture: http://www.choosemyplate.gov/ten-tips y http://www.choosemyplate.gov/men-and-women
The Doctor will see you now: http://www.thedoctorwillseeyounow.com/content/nutrition/art3786.html
Maurice E. Shils et al., Mother Nutrition in Health and Disease, Lippincott Williams & Wilkins